Se restablece el acceso completo al puerto deportivo de Gloucestershire gracias a un puente modular de Acrow
La estructura de acero de instalación rápida supone una mejora permanente y duradera para un puente Bailey que se está quedando obsoleto
Situado a orillas del río Avon, el puerto deportivo de Tewkesbury es una concurrida instalación que cuenta con más de 300 amarres disponibles durante todo el año, tanto para residentes como para visitantes de ocio. Durante muchos años, un fiable puente Bailey facilitaba el acceso a los amarres residenciales permanentes, al edificio de oficinas y a la zona de recogida de residuos. Sin embargo, con el paso de los años, el estado del puente se deterioró y su límite de peso se redujo a 5 toneladas, lo que significaba que ya no podía soportar el peso de los grandes camiones de servicio ni de los vehículos de emergencia.
El puerto deportivo optó por sustituir el antiguo puente por uno idéntico para agilizar los procesos de planificación, aprobación y obtención de permisos, que habrían resultado más complicados si se hubiera especificado un tipo de puente diferente. Además, otra estructura modular minimizaría la necesidad de realizar obras extensas en los estribos y permitiría la posible reutilización de las posiciones de los apoyos. Esta opción, de rápida instalación, también limitó el tiempo durante el cual los conductores no pudieron acceder al puerto deportivo mientras duraron las obras.
El equipo de Acrow se encargó del diseño del puente, coordinó las obras provisionales y proporcionó un equipo completo de instalación, que incluía montadores de estructuras de acero y un jefe de obra. El puente, de un solo carril, mide 39,62 metros de largo y 3,15 metros de ancho, y fue diseñado para soportar vehículos de 44 toneladas, de conformidad con la norma CS454. La estructura cuenta con un tablero de chapa de acero Durbar y está totalmente galvanizada en caliente para protegerla contra la corrosión.
Para minimizar las molestias a los residentes, el montaje previo del nuevo puente se llevó a cabo en un almacén de embarcaciones mientras el puente antiguo seguía en servicio; a continuación, se desmontó el puente antiguo y se colocó la nueva estructura en su sitio. Tanto el desmontaje como la instalación se realizaron en una sola operación que duró apenas dos horas, y el nuevo puente se abrió al tráfico inmediatamente después.
El puente modular de Acrow, fácil de montar y de rápida instalación, resultó ser la solución perfecta para este proyecto, que exigía causar las mínimas molestias a la comunidad local. Con una vida útil de más de 100 años, el nuevo y resistente puente permanente seguirá prestando servicio a la comunidad durante las próximas décadas.